Y eso hizo Soledad, moler el chocolate que le diste para sanar la herida que causaste.
viernes, 18 de octubre de 2013
Hazaña faraónica
"Pasemos ahora a la sala de los sarcófagos. Se sentirán como en casa".
Uno de los ancianos visitantes era padre del director. La despidieron.
Por compasión
El cura lleva rato en el confesionario pensando en la penitencia
para aquella mujer que, por generosa, acababa de dar el poco veneno que le
quedaba a su cuñada.

No encuentra el móvil entre la sotana y finge estar pensando en la penitencia para Ana, la generosa feligresa que acaba de dar el poco veneno que le quedaba a su cuñada moribunda.
No palpa el móvil entre la sotana y finge pensar la penitencia para la arrodillada y generosa feligresa que acaba de envenenar al moribundo.
Pero, señor inspector, si solo soy generosa. Por eso compartí con él mi veneno. Tenía tanto...
Pero, señor cura, ¿está siendo usted generoso al romper el secreto de confesión?
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