lunes, 5 de noviembre de 2012

lunes, 22 de octubre de 2012

Munda mortis


 La guía de turismo de cementerios, que está en su buzón, marca una página con la invitación a un banquete funerario y su foto, ya difunta.

 Mientras terminaba de quemarse el cuerpo de Adán, Eva miraba a sus dos únicos hijos, varones, con honda preocupación y múltiples dudas.

 El hijo de Paz, incómoda, insiste en llevar a la boda las cenizas de papá. Se lo había jurado, pero es que él solo es el padrino de su madre

 Se me ha olvidado el día de tu muerte, el mes, el año, ¿91?, no he ido a verte nunca: no sé honrar a mis muertos, solo sé echarte de menos.

 Nadie supo nunca precipitarse mejor: ni al tirarse, ni al hacerlo antes de tiempo, ni en la forma de lluvia.

 Cuando las dos grandes guerras terminaron, dejaron el mundo con olor a sangre. La tercera huele ya antes de empezar.

En su agenda falta el mes de noviembre, en el calendario también, y en el móvil. Es 31 de octubre, 11.45 pm y está sentado esperando, tenso.

 Otra vez tambores, penachos de plumas, estandartes, caballos, uniformes, nubes de humo purificador, marchas militares... Y no es la guerra.

Imposibles

Las perlas rosadas empiezan a caer por la ventana a la calle. No sabía si refundarse o refundirse y pelar granadas siempre le ayuda a pensar

 Después de ver que el periódico cifraba mensajes políticos en el crucigrama, el criptólogo tímido ha decidido declarararse con Apalabrados.

 Leves seres entretejen redes de verde césped en el edén.

 Con cuenta. di marchar vez tanto vi última por vez desorden, te por última y me no
Decycle (Dusseldorf)

 Extraño, lejano, difuso... ¿Sucedió?
 Familiar, cercano, definido... ¿Sucederá?

 Nadie cree que la niña no hace los deberes porque dice que las sirenas la entretienen, pero cierto es que los libros siempre están mojados.
 
 Desde el cartel de este cine, mascando tabaco, no para de pensar en atravesar la calle y cambiarle el sombrero al gánster del de enfrente.

Reivindicativos


 Ya desnuda sobre el ara de sacrificios gritó "¡Qué narices!" y salió corriendo. Las carcajadas de los dioses aliviaron al tenso sacerdote.

 La Justicia se rapó, tiñó su túnica de naranja, hizo crótalos con los platillos de la balanza y se puso la venda en la frente. Hare, hare...

 El pequeño dios no sabe cómo explicar al psicólogo su impotencia por no haberse dado cuenta hasta hoy de que todos sus amigos son agnósticos

 Había dado tantas explicaciones sin que se las pidieran, que ya no dará ninguna ni aunque se las pidan, lo cual es peligroso siendo maestro.

 Cumpliendo con el ritual de desprendimiento, tira toda la lencería usada con él, menos una de recuerdo que irá a la caja, marcada con un 5.

 Solicitó una manifestación unipersonal y la Delegación del Gobierno la prohibió, pero salió sola con una pancarta que decía "Virginia ya no"

 En Australia al mismo tiempo otra mujer se preparaba para su manifestación aprobada, con un cartel que decía "Virginia yes now"

 Un tarro de crema de cacao ha sido rellenado con otra sustancia parecida y puesto en su lugar. La compañera de piso no usará más su Nocilla.

"Tu vida se reduce a tres binomios: oferta/demanda, acción/reacción y acierto/error". Y fue un error decírselo: la reacción fue una demanda.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Menos cuarto pasadas

En su agenda falta el mes de noviembre, en el calendario también, y en el móvil.
Es 31 de octubre, 11.45 pm y está sentado esperando, tenso.

Madera y plata






Volvía a casa satisfecho por haber recuperado el anillo de su madre. Ya luego pensaría cómo separarlo del dedo de aquella desagradecida.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Sueltos

No he visto hasta hoy la sangre vertida ayer, y ya está seca. Se podría limpiar pero entonces olvidaríamos no volver a hacerlo. A limpiarla.

 Desde que le regalaron el llamador de ángeles solo desea un ratito de soledad, como cuando tiró el atrapasueños porque no paraba de dormir.

El regalo más bonito y acertado que le habían hecho siempre será anónimo: se comió sin querer la tarjeta del ramo de rosas de gominolas. 

Ayer, por casualidad, fue el día mundial de la serendipia. Pilló a todos por sorpresa y a mí en la barra de un bar practicando anagnórisis.

Abriendo compuertas

¿Qué le sucede? ¿Por qué hoy va de blanco puro, regala sonrisas, salta en los charcos de lluvia, se siente volar y le agradece el abandono?

Como una amapola, F. Van Hover




 De repente su segundo nivel de pensamiento estaba lleno de mar, de luz, de oxígeno y mariposas acuáticas. Y pensó: "¿Estaré viva otra vez?".

viernes, 28 de septiembre de 2012

Secretos de farola








La llamada de la selva puede darse entre álamos en el abrazo del antílope. Afuera, la lluvia transparente en un contra de luz de farola.

jueves, 27 de septiembre de 2012

En rojo y negro

Lo escribió 100 veces en la fachada de su casa, en la del vecino, la iglesia y más y más hasta que lo perdimos de vista 

El cuerpo

Y durante 4 años cada vez que la infractora le ofrecía favores al señor agente a cambio de quitarle la multa, el niño empezaba a llorar...

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Qué pasa, Doc?




Montado en su Harley por la 66 todavía palidece ante la pesadilla de anoche: desnudo en un prado, sin cerveza, entre margaritas y con hijos.

La cuenta, por favor.






El chef mira fríamente por el ojo de buey hacia la mesa del hombre que estuvo casado con su hermana, esperando el efecto del plato servido.

martes, 25 de septiembre de 2012

Malota

En el aeropuerto se cambió de ropa, se puso una peluca.
Encendió un cigarro.
La detuvieron.
Volvió a casa feliz de haber vivido algo turbio. 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Fantasmas



Tras la ventana del bar la pantalla de un portátil tenía su foto, la del muro de facebook. La desconocida del pc se desmayó al verlo entrar.Y fue así... Volvía de tomar una cerveza con un amigo, ya sabes, un rato distendido de charla después de otro rato distendido de deporte. Regresaba caminando absorto. Había pasado por la puerta de ese bar miles de veces. Nunca miraba hacia dentro. Esa noche sí lo hizo. Pegada a la cristalera, había una chica de espaldas. Frente a ella había un notebook. En la pantalla del notebook estaba su página de facebook, cerrada, pero allí estaba su foto. Miró a la chica por si era conocida. No. No lo era. La primera impresión fue de desconcierto. La segunda de curiosidad. La tercera de inseguridad. Se fue. Solo llegó hasta la esquina. Volvió. Ya no estaba en la pantalla. Había otro chico en su lugar. Se ofendió. Qué pronto había pasado página. Entro en el bar. Se plantó de pie enfrente de la chica. La miraba esperando que ella levantara la cabeza. Le parecía guapa y más o menos de su edad, algo extravagante vistiendo y quizás también de gustos (tenía un libro de terapias naturales junto al portátil y estaba tomando té). Las décimas de segundo de mirada indiferente de la joven llevaron de inmediato a los ojos en blanco, que antes eran verde oscuro, y un inmediato desmayo que sonó a dolor profundo cuando la cabeza daba con la madera de la mesa.


Aquí estoy, desde el bar de siempre, que es donde hay wifi gratis. No sé todavia si podré ir el mes que viene a casa. No me queda mucha plata y sigo sin curro, vamos, menos lo de cuidar niños. Pero ahora la gente sale poco y no me llaman mucho. Ya te contaré. Un beso. Enviar. Notificación de Facebook: Has sido etiquetada en la foto de Pisandolasnubes. Click. Vaya cara, siempre me pillan mirando hacia otro lado y haciendo eso con la boca. Hay más fotos. A ver. Ahí va. ¿Y estos? Deben de ser de cuando yo ya me había ido. ¿Ese tío quién es? ¿M.Sinley? A ver... Click. M. Sinley solo comparte ciertas cosas con sus amigos. Si conoces a M. Sinley envíale una solicitud de amistad o envíale un mensaje. Chapado, qué tipo raro, aquí no se ve nada. A ver el otro... Vaya friki... ¿Ingeniero? Pero si parece un niño. A mí un ingeniero no me vendría nada mal y un poco guapo sí que es. ¿Dónde estará este tío? Ven conmigo. Jajajajajaja. Lo que hace la desesperación y el paro... Anda, tiene un primo maestro de yoga. Vaya, vaya, vaya... esto sí que es interesante. Joder, todo bloqueado. Y ¿este pantalón de chándal de quién es? Joder, el ingeniero, qué mareo...

Y después de aquel episodio se creyó con poderes de invocación a través del portátil y resolvió su situación de paro abriendo una consulta, exitosa, por cierto, entre los nativos virtuales.

En otro lugar hay un hombre que decidió cerrar su facebook para siempre y nunca más miró a través de las cristaleras de los bares, por si la broma le salía tan cara como llamar a un taxi y acompañar a una desconocida rarísima a urgencias a que le cosieran una brecha en la cabeza.

sábado, 22 de septiembre de 2012

¿Dejar de fumar?

Sí, hombre, con lo que me va a facilitar eso las cosas en breve... Iros a la mierda.

La vida es absurda

Mi vida es absurda

Solo los imbéciles

Solo los imbéciles sufren por el sufrimiento ajeno, postergando el suyo propio. Y a eso únicamente puede dársele una solución: o desaparecen ellos o desaparezco yo. Yo no puedo desaparecer, aunque quiero, tendrán que desaparecer ellos. ¿Quién alivia mi deseo de inexistencia?  No tengas hijos, no tengas hermanos, no tengas amigos, no tengas no-amores. La vida en el vacío no será vida, pero será tranquila. Muérete pronto, no le des tiempo al reloj, que se joda en su constancia y en su progresión indisoluble. Siempre quedan ganas de la lejanía, del desconocimiento, de empezar de nuevo, pero nunca se puede. Nunca es la palabra que lo llena todo. Y ¿cuál es la forma menos dolorosa? Cobarde hasta el final, que al menos no me duela. Yo no elegí estar aquí. Pero cuando se tienen ganas de mandar todo a la nada es mucho más fácil irte a la nada tú, así, sin  mirar el teclado y vomitando letras, mirando ese techo tan mal pintado, escupiéndote tú, como te escupió ese idiota el otro día en la parada del bus por no darle un cigarrillo, como te llamó puta de mierda la otra gilipollas por no darle 20 céntimos para una cerveza, como te llamas a ti misma estúpida por no darte a valer, por eso y por aquellos que te hacen sentir el vacío. Nada merece la pena, ni la alegría... Si al menos creyera en algo... Qué pena no morir y conocer el negro absoluto, tan elegante, tan rotundo, tan nada... tan iros al carajo todos.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Huele la noche

Silencio negro y denso. Huele a pintura de rejas secándose rápido. Se asoma con timidez moviendo la cortina un aroma a dama de noche y jazmín. Y por sorpresa lo arrastra, a estas horas, un viento de pan tostado y café recién hecho. El dueño de las pisadas que va dejando humo de tabaco rubio también se sorprende.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La viuda










Le acompaño en el sentimiento.
Entonces, sonría.

Penélope Espera



La mejor artesanía en punto del Egeo, casa fundada S.VII a.C.

 

Será que tengo alma de bolero




Sin ni siquiera verlo, con su voz, el mundo pierde sus dimensiones y sus tiempos. Como hoy. Como cuando llama de vuelta de sus viajes lejanísimos para decirle que está bien, sin motivo ni justificación. Y cada primer día laborable de septiembre es su aniversario, aprovechan para besarse, casi la única vez en el año, con la excusa de la vuelta de las vacaciones. Doce años enamorados se resumen en doce besos y doce roces de mejillas, que van construyendo la radiografía del envejecimiento de un amor en estado puro, del amor que no coincide, de amores que llegarán a estar en zapatillas, bastones y pastilleros.

Nunca sueño contigo

Nunca sueño contigo, aunque siempre estás en mis sueños: tu foto en un cartel en una parada de bus, tu voz en una cuña de radio, tus zapatos negros en el contenedor de basura, la servilleta con la que me hiciste la pajarita de papel. Te paseas por mis noches, cuidándome un poco, cuidándome a veces.

Pero hoy... Hoy estaba tu nombre escrito en una señal de tráfico, una señal de dirección obligatoria. Y luego en otra de vía sin salida. Y aquí sigo, obediente, sin salir, esperando. Cuando quieras me despiertas.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La fuerza centrífuga y los ejes cartesianos


Los ejes cartesianos se cierran y en sus cuadraturas no entra la vida. Sus cajas taxonómicas limitan y terminan por llevar a quien se queda dentro a la agnosia del vértigo de las formas espirales. Y por eso es tan simple... Por eso no es solo cuerpo, por eso no es solo locura, es equilibrio. El mismo que hay en su bondad, desconocida para él, odiada por él; en su responsabilidad, tanta y por tantos flancos; en su contención, que mide hasta la fuerza con que me clava las uñas; en su tono de voz, nunca elevado ni en los momentos más merecedores; en su sonrisa tímida, que a veces deja ver al Mr. Hyde al que solo permite asomarse por la cortina lateral un microsegundo y lo devuelve a bastidores; en su forma de llamar princesa a su hija (el hombre que no quiere a sus hijos nunca podrá querer a nadie).  Ya no me aparta la mirada, la dirige de frente, y me ve, y me deja mirarle a los ojos. A veces desconecta y se va hacia otros mundos, dejándome al cuidado del desayuno. Me gusta cuando se pierde, se va y vuelve al rato, sin haberse movido del punto donde estaba. Nunca sé adónde va, pero siempre sé, cuando vuelve, si el sitio donde estuvo era bueno o no. Y no me importa: si es bueno, disfruto de su humor; si es malo, procuro traerlo a mi paraíso, para que me regale a cambio los hoyuelos que se le forman cuando se ríe, muchas veces. Lo conozco, más de lo que piensa, y me conoce, más de lo que piensa. Frunce el entrecejo concentrado cuando le gusta algo que está comiendo, ladea la cabeza hacia la izquierda cuando camina, y eso también me gusta, tanto como su forma de sorprenderme, queriendo o sin querer, poniéndome siempre al borde de la ruptura de mis ejes cartesianos, con una fuerza que necesito, una fuerza centrífuga.

jueves, 6 de septiembre de 2012

No oigo nada

Parece que ruge una motocicleta desganada a lo lejos. Aplausos y risas enlatadas se mezclan bajito con el motor de un aire acondicionado. Algo persigue a un gato que se queja en la huida. Llueve desde las macetas del primero: a borbotones y urgente primero, constante y sutil después, hasta que escampa y vuelve a pasar a lo lejos otra moto hacia alguna parte.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Recibos atrasados


La virgen negra no es de madera ni tiene un niño en su regazo. Es una chiquilla a punto de inmolarse en una fiesta blanca tabertaria. 

Ahora es regadora natural a domicilio, buena manera de rentabilizar el llanto y excelente aporte de sales para las flores de los clientes. 

Desnuda, pestilente, con una birra por el gollete brindó dos veces: una por cómo había desperdiciado su vida, dos por que seguirá haciéndolo 

 No era sitio, pero la socióloga remató su taller feminista con pañuelos mentolados ordenando hacer pis a las señoras. La botica agotó stock.

Los ojos ni callan ni mienten, así que dime lo que quieras o no digas nada, que ya ellos me lo confirman todo, idiota del espejo. 

 Llevaba tres meses estropeada la tele del dormitorio. Ni cambiándole las pilas al mando, que resultó ser uno de los teléfonos inalámbricos.

La soledad es flotar en el vacío, es la muerte de los sentidos sin estímulos, a la deriva en el no-espacio. ¿No se parece a la felicidad?

Sus ojos bajo el velo, en el pórtico al salir de misa, ven sangre en un guante y no una nota en la mano del lacayo. Aprieta el abanico. 

 En el muelle 8 hay un cuerpo que casi no respira. Desde el helicóptero no se ve el tacón roto en la huída ni el fuego. Todo hace suponer.

Poseo unos 200 cm² de piel. ¿Y me despides con solo un beso? Tus labios en posición oscular cubren unos 3 cm². La lógica exige 66.6, ¿sabes? 

 Huelo la noche de vuelta a casa, después de una aburrida película de miércoles, y mi recuerdo olfativo me oxigena de ti.

En las grietas de tu vida vivo yo, de ellas me alimento, por ellas me paseo, y no lo notas. Soy una bacteria muy inofensiva. 

Con un corte resuelto remató el pespunte de hilo blanco sobre el negro. La novia se indignó por la falta de consideración con su difunto. 

Siempre salía así del barbero, con las manitas en los bolsillos del pantalón corto, cabizbajo, huidizo y con pasos largos durante 4 ó 5 días 

 Consciente de su gravedad, el Presidente del Club de los Poetas Vivos quiso anular de los Estatutos la revisión médica anual. No tuvo tiempo

La primavera romana de la Señora Stone puede llegar en verano en una ciudad de tercera a una señora cualquiera. La señora Gil ahora lo sabe. 

Sabe que como luna, hoy, no vale nada. Y se complace, pequeña, mirando al cielo tarareando "but you make it feel like it's my first trip". 

Viendo con estupor que su colega de azúcar ha sido hallada, la estrella de chocolate no sabe cómo convertirse en fugaz. 

La limpieza doméstica abrió la caja de los cromos y un "Te amo, Juan" con tres recuerdos: el primer beso, el primer adiós, la primera muerte 

 Tiene su foto de salvapantalla, su canción de tono, su nombre de clave y hoy a ella detrás en la cola. Pero paga y se va sin volverse.

Doce de los turistas alrededor de la piscina se tostaban al sol entre cincuenta sombras mientras se miraban inquietos tras las gafas de sol. 

Llora en la cocina por las tardes azules que ya no existen y él, más despreciable cada vez, solo ve a una mujer amargada picando cebolla. 

Será niña y se llamará Lola. Y si no es así, sucederá algo terrible, "Mi querida señorita"... 

Uno preguntó si había visto las Perseidas. Dos no había salido de casa pero contestó que sí, sonriendo por dentro. Había dicho la verdad.

Dolores Amores, la nueva línea analgésico-cosmética reparadora postcoital. Y no vuelvas a decir: "No me puedo mover". 

Sabía que trabajar de nantaimori en Nueva York podia ser peligroso, pero la fortuna acumulada en tres años mereció la amputación. 

Por la ventanilla de su Audi entrega una sonrisa a los cientos de gallinas que corren justo donde plantó aquella plumita 46 años atrás. 

Manos limpias, sucio corazón, lágrimas ensayadas y tres niños: él, en el funeral de su ex, meses después de dejar de pagar el seguro médico. 

 Eh, chica mala, deja de joderme, que tengo a todos los ángeles pidiendo traslado para hacerte los coros allí abajo.


Siglos después, el 14 de julio Europa se lo tomaba de otra manera, más relajada, y no daba para más, solo para la toma de la pastilla. 

 Y en una sala de espera, la pregunta verde de su mirada la respondió el brillo caramelo de los ojos de enfrente. Eran ellos, sin uniformes.

 El anciano viajero de al lado dibujaba algo que le entregó al bajarse: la réplica de la única foto que tenía de niño con su padre prófugo.

 En aquellas latitudes las mujeres usaban en el estío, por todo camisón, las moñas de jazmines regaladas por la noche, olvidadas en su pelo.

A la felicidad se llega descalza, con los pies sucios y heridos. Con zapatos, las suelas no dejarían sentir en las plantas el camino andado. 

Viernes tarde. SMS A. "Necesito hablar contigo". SMS B. "Llámame de lunes a viernes, de 9 a 2". El lunes, el móvil A ya no tenía dueño. 

 Tirado en el suelo, viendo huir al ladrón con su mochila, sentía alivio. Ya no sabía dónde dejarla después de perder el mando a distancia.

30-60-90 La vida a plazos. Sin sueño, sin alimentos, sin ilusiones, con el egoísmo de la incertidumbre y la impotencia de las manos vacías.
 
 Hicieron falta cinco años para descifrar que lo que escribía con la lengua alrededor de mi ombligo cada noche era el nombre de otra mujer.

 Yo no soy tu princesa, ni tú eres mi sapo, así que déjate de cuentos. Pasemos a las novelas.

 Yo pensaba que mi yo solo estaba entre mi pelo y mi cuello. Y lo hice. Me liberé de limitaciones. Ahora ya no pienso. Creo que no soy.

 Entre el zapato izquierdo y la alfombrilla derecha del coche ardiendo están las llaves que no encuentra, nervioso, en el portal de su casa.

 Cuando mi madre volvió a ser niña, recuperó la afición a jugar con muñecas rotas, desmembrando una y otra vez la única que tenía.

 Usó la poca dignidad que le quedaba para arrojar las armas y salir del campo de batalla, erguido, con un puñal en la espalda, viniendo...

 "Tráeme el arcoíris". Pero Pluma Cortada nunca había aprendido a bailar la danza de la lluvia.

Haciendo limpieza de recuerdos, encontré uno pequeño escondido que no quería irse. Sentí pena y lo guardé. Ahora ha crecido y lo ocupa todo. 

Dueño y esclavo de sí mismo, el zombi emocional se da de dentelladas una vez al día para mantenerse muerto viviente por deseo propio.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Intentando la vida

Desnuda, pestilente, con una birra por el gollete brindó dos veces: una por cómo había desperdiciado su vida, dos por que seguirá haciéndolo

 Tumulto y confusión al pasar el billete de metro. Se cuela un negro con su hatillo. Miradas cómplices al llegar el policía. Silbas al cielo.

 Rondaba los 45 y leía la prensa mientras el limpiabotas hacía su faena, pero no era la calle Mayor ni le esperaba ninguna niña avergonzada.

 Dos monedas, para el músico callejero pálido que arrancaba gemidos dulces con las yemas de sus dedos a los círculos invisibles de las copas.

 No se entiende lo que dice. Y hubiera sido importante por saber lo que pensaba el viejo de guantes y abrigo en mitad de la noche de agosto.

 Y ahí sigue, con la cara llena de ronchas y la barba vomitada. Insiste en denunciar al panadero por tirar al contenedor pasteles caducados.

Duerme al sol en la acera de la puerta del museo. Se despierta a las 12. Pone un cartel mugriento a sus pies y comienza su jornada laboral.

Vaya, mi banco está ocupado. Eso me pasa por trasnochar entre los cubos del Palace. Te lo cedo hoy, princesa de los zapatos rojos. Duerme.

 Estatuas vivientes, limpiabotas, mariachis en las plazas, tenores en el metro, masajistas callejeros, un mechero y un poema: Madrid a veces.

Olía a perros muertos; se notaba en la cara de los bomberos. Toby pesaba demasiado para tres pisos sin ascensor y en la nevera estaría bien. 

lunes, 27 de agosto de 2012

en cajas bajas y selladas

a. cómo se llama el amor de su vida?
b. como usted
a. cómo lo conoció?
b. no lo recuerdo
a. cuál es el primer recuerdo que tiene de él?
b. cuando un compañero nos decía, tomando café, buscadme una novia pa' mi niño que está solito
a. cuántos años tenía
b. 27
a. y usted?
b. 27
a. le llamó la atención?
b. no, era serio y demasiado guapo, yo estaba casada y pensé que él también lo estaba, parecía un hombre casado con tres o cuatro hijos pequeños
a. no le gustó?
b. no, no me gustaba
a. por qué?
b. era demasiado joven para mí y tenía una cara bonita, pero se engominaba el pelo negro para controlar los rizos y eso siempre me ha dado asco
a. y cómo surgió todo?
b. no lo sé
a. pero tiene algún momento especial que suponga un punto, un hito?
b. sí
a. cuál?
b. no se lo voy a contar
a. esto es una terapia, debería ser sincera.
b. no quiero, hoy no; solo le diré que fue en la navidad de año 2000, en el paso del 2000 al 2001
a. y por qué no es el amor de su vida de forma real?
b. porque nunca coincidimos sin pareja
a. descríbamelo, cómo es el amor de su vida?
b. el amor de vida tiene los ojos marrones y el corazón verde, es alegre y optimista, trabajador y colaborador, buen amigo, deportista, solidario, cariñoso, y me quiere.
a. le quiere?
b. sí
a. cómo lo sabe?
b. me lo dejó puesto una vez en un post-it amarillo en un libro que me regaló
a. y por qué no reaccionó?
b. ya se lo he dicho, estaba casada, y además no lo vi hasta cuatro meses después y ya él tenía pareja de nuevo
a. y cómo está ese amor ahora?
b. amortiguado
a. hasta cuándo?
b. tampoco lo sé
a. lo intentará si él se queda sin pareja?
b. quién puede saber eso?
a. y ahora?
b. ahora hay alguien
a. y eso le satisface?
b. sí
a. y cómo ha sido?
b. ya ve, me convencieron los hoyuelos de su sonrisa

jueves, 26 de julio de 2012

Te gustará cuando calle, porque estaré ausente

Te oiré desde lejos pero tu voz no me alcanzará. Parecerá que mis ojos volaran y que tu beso hubiera cerrado mi boca. Emergeré de cada cosa que esté llena de tu alma. Te gustará cuando calle porque estaré distante pero quejándome, como una mariposa en tu arrullo. Te oiré desde lejos aunque tu voz no me alcance. Nos callaremos juntos con el silencio nuestro, claro como estrellas y simple como velas en aceite. Te gusta cuando callo porque parezco lejana y dolorosa. Y una palabra alegre descubre que no es cierto, que solo el mar nos separa por un tiempo. Tiempo... Lo que me sobra es tiempo, de lo que me queda es tiempo. Tiempo de espera. Y te espero, callada y ausente.

lunes, 23 de julio de 2012

Desheredados

No son locos, no son pobres, no son delincuentes, no son incomprendidos, no son extravagantes, no son drogadictos, no son actores... O no todos... o no pocos, o no casi, o no a veces, o no siempre... Son ellos, por la calle, desde fuera, sin referencias. Perdieron los horizontes, se perdieron en los horizontes. Y sin el límite entre el cielo y la tierra, no hay línea horizontal, no hay meta de llegada, pero tampoco hay límites. No esperan ya nada en vida. Están deconstruidos, se han deconstruido. Son los desheredados.

Otra nueva serie de breves sobre humanos con focalización externa, a veces no.
Rook Floro

Por el balcón abierto a la noche


 Hopper, claro...



Nueva serie de breves, inspirada en los sonidos que llegan hasta los dormitorios durante las noches de verano en el centro histórico de Sevilla. Son voces sin rostros, sin cuerpos, la mayoría de las veces, voces que conforman una imagen y una historia. Tan radiofónico... Si la pereza te impide levantarte a ponerle visión, la imaginación lo hace.


Jaryyy no es una mujer esquiva,

desdeñosa y malvada, que deja fuera a su amante, que la llama, a gritos, desde abajo. Por los balcones abiertos a la noche de verano pasa la voz ronca que a diario grita enloquecida "Jaryyy". Da miedo. Jary nunca responde. Ayer en la calle nocturna se cruza un perro veloz. Se oye el grito de "Jaryyy". El temor y un hombre alto se acercan. Jary vuelve obediente.

Ani sí es una mujer perversa,

novia de yonqui, dominante, egoísta, deseosa de un cordón de oro para el cuello de su madre. Por los balcones abiertos a la noche perfumada entra la voz joven que le dice a su novia: "No, Ani, no, que yo a tu madre la quiero. Pero no puede ser, Ani, no le puedo regalar nada por el cumpleaños, Ani, que me juego la condicional... Pa'comer sí, pa'caprichos no, Ani".

lunes, 28 de mayo de 2012

Cuando se siente...

Mi maestro siempre decía: "Cuando se siente, no se escribe". Se refería a los poetas y su vivencia real y escritural. Cuando el poeta está viviendo, está sintiendo, no puede escribir, no tiene distancia. Es siempre antes o después cuando se escribe, cuando el deseo o el miedo de lo que vendrá se fija en palabras, cuando el goce o el sufrimiento de lo que pasó se fija en palabras.

Yo estoy viviendo. Y aunque no siempre escribo sobre lo que siento, es indudable que vivir con serenidad permite la escritura de terceras cosas. Si además se está viviendo como si se estuviera muriendo, nada se puede escribir sin que lo escrito pueda ser objeto de arrepentimiento algún día.

Enfundo mi pluma. Le permito una tregua para que deje de perseguir a las palabras, ensartarlas una a una hasta matarlas en el sentido nuevo que adquiere cada una de ellas en el universo cerrado de cada entrada de este blog, en cada microtexto.

No sé si será breve o largo el descanso público. Lo que me pida la vida... eso le daré.

domingo, 27 de mayo de 2012

viernes, 18 de mayo de 2012

Besitos en el parque






El marido. ¿Esa no será tu hija?
Juanjo Caro
La mujer. ¿Quién?
El marido. La de rojo
La mujer. Anda ya. La niña no tiene ninguna sudadera roja
El marido. Ah, pues se parece
La mujer (pensando). Disfrútalo, nena. Nada sabe mejor que los besitos en el parque

viernes, 11 de mayo de 2012

Kaperucita mística

Juanjo Caro

 


Busca al lobo con insistencia, esperando encontrar el momento de despiste del inoportuno leñador... pero no hay forma. Demasiadas madres, demasiadas abuelas, demasiados leñadores... Tan alta vida espera, que muere porque no muere...

Kaperucita drogó al leñador. E intimó con el lobo.

miércoles, 9 de mayo de 2012

El portador de cuentas


En un país muy lejano, hace mucho tiempo, un joven mercader, que lo tenía todo, no encontraba la felicidad. En otro país más lejano, una joven sibila le dijo que sería la felicidad quien lo encontraría a él, pero huiría sin quedarse si no le entregaba un presente hermoso. El mercader no supo leer entrelíneas y pensó en la hermosura material. El resto de su vida lo pasó acumulando en sus bolsillos perlas, piedras preciosas, ámbar pulido… hasta formar una larga cadena de cuentas alrededor de su cuerpo, cada vez más anciano, hasta que casi no se le veían más que los ojos. La felicidad, asustada de ser tan deseada por aquel hombre, ni tan siquiera se le acercó. Y así Diógenes se agotaba sepultado de hermosa y rica basura, y al agonizar se sintió feliz por un instante… La vio y le dijo: “Tendrías que haber venido antes”. Y ella, arrepentida, y un poco tarde, contestó: “¿Dónde ibas a estar mejor que aquí conmigo?”. Y murió con él.

Lo que pasó en mi ausencia

Se acabó el silencio. Sonó a cristal roto. De una pedrada entró el viento, volaron las cartas, los jugadores gritaban. Terminó la partida.

 "La elisión de revelaciones hace que en el relato gane autonomía la historia". Eso dijo el profesor mientras pensaba que en la vida también.

 Lleva puesto el traje de su padre, el que no quisieron descambiarle esta mañana, aun sin estrenar, mientras recibe los pésames en el duelo.

 Nadie comprenderá su empeño en casarse con él y menos que lo mate en la boda. La respuesta estaba en un callejón oscuro quince años atrás.

 Con todo preparado para una noche de amor, abrió la puerta sin mirar. Al llegar el invitado, el paraíso era ya un infierno que le imputaron.

 Los nuevos vecinos son aficionados a los dardos. Lo comprobará en su propio ojo al usar el agujero por el que espiaba a las otras inquilinas.

 El mundo se está derrumbando y, entre los escombros de las ruinas, ellos se enamoran. En un rincón desconchado nace, tímido, un jazmín.

El iluminado instigador salió de allí, sorteando los cincuenta y dos cadáveres suicidas, en busca de una nueva comuna.

 Pesado o ligero, pero cálido, cargado de vida y palabras que compartir conmigo, me gusta pasarte página a página lentamente entre mis manos.

 Mientras San Jorge lidiaba con el dragón, con el tallo de una rosa Cyrano escribía versos para la princesa sobre la arena de la playa.

En la jungla efímera y caótica de lonas de rayas, las gatas se transforman en panteras envueltas en volantes, lunares y flores de colores.

En el bullicio, la soledad me trae tu carita amable en la superficie de un caldo con manzanilla y hierbabuena. Te bebo y me inundo de ti...

 Se quitó las alas y las antenas. Las colgó en el perchero, tan cansado, jurando no salir a volar nunca más, igual que hará mañana...

Guiado por el mapa, llegó justo en el momento del abrazo de los mares y no le dejó ver la tierra, ni en ella el tesoro, solo la decepción.

De tanto odiar se va ahuecando hasta perder las vísceras quemadas en el fuego de su propia ira. Algunos bendeciremos su muerte. Y su olvido.

 "El amor vivo se alimenta de la libre voluntad sin compromisos convencionales". Moon, H. (2012): Formatos del amor maduro, NYC, Warinos&Co.

"Las mujeres independientes se niegan al amor hasta que encuentran el que no les exige esclavitud". Moon, H. (2012) (op. cit., p.25).

 "El amor maduro es sólido como la inteligencia, loco como las mariposas, reposado como el vino y feliz como..." Moon, H. (op. cit., s/p).

 Pies calzados en cráneos, órdenes de cadáveres exquisitos, huesos huecos de tuétanos. Cadenas negras, puños rojos. Asperezas sórdidas.

Gritos sordos de miedo a plena luz del día recorren tu cuerpo, desembocan acuosamente por los ojos y esquivan las gafas de sol delatándote.

 Quiero morir (nadie responde). Quiero morir (yo también). Quiero morir (ya estás muerto, solo debes seguir viviendo).

"Miré los muros de la patria mía" y vi al gigante aplastando el castillo de arena y vi las conchas ahogarse y me uní a ellas.

Tres guardianes del Gran Hermano vigilaban desde la azotea del ayuntamiento. No movían los labios, pero por dentro también cantaban Al alba.

Hoy llueven acuáridas en la luna, que quisiera estar mojando de estrellas al escorpión esta noche en sus desiertos plateados.

 Se dobló cuanto pudo hasta troncharse para dar sombra al brote de más abajo, que debía sobrevivir al sol. Ya mustia oyó un "Gracias, mamá".

A la deriva en la balsa creyó alucinar al ver en el cielo: "Cocacola" y tomó la píldora mortífera. En la orilla, la avioneta tiraba balones.

 La diosa sin creyentes regresa, humilde, a pedir perdón. Cibeles le propone elegir entre ella y Atalanta y comprendió cuál era su castigo.

 Tan solo se encontró una nota junto al cuerpo hinchado y amoratado: "Por fin mi alergia a los cacahuetes me ha sido útil".


martes, 17 de abril de 2012

La sonrisa a la muerte libre


Todas las cabezas rodantes terminaban en el cesto con una sonrisa.
El verdugo cojo llevaba en su bota vieja, escrita con mala letra, LIBERTÉ.

Carreteras secundarias





Siempre pasa por allí con su coche. Quiere convertirse en el chico de la Ella se esconde cuando lo ve venir: el amor...

Piedra, cristal y tijera

Se acabó el silencio. Sonó a cristal roto. De una pedrada entró el viento, volaron las cartas,
los jugadores gritaban. Terminó la partida.

Teoría del iceberg






"La elisión de revelaciones hace que en el relato gane autonomía la historia". Eso dijo el profesor mientras pensaba que en la vida también.

sábado, 14 de abril de 2012

Rosas para Julia






Y puede que algún día llegue hasta mí el aroma de las rosas. Y entonces habrá merecido la pena haberse herido la piel por el camino con las espinas de la rosaleda.

sábado, 7 de abril de 2012

Del(d)icado





Soplaron el candelabro de siete brazos seis veces: por la amistad, por la confianza, por la sinceridad, por la alegría, por la complicidad, por la libertad. Solo quedó encendida una vela y sola se apagó con la voluntad de no estorbar con tanta luz a quienes juntos ya emanaban tanta luz propia.



Fotografía A. A. Illanes (Sevilla, SP)

miércoles, 4 de abril de 2012

La relatividad

El enano de Velázquez. El de Dalí y el de Fco. Ortega

Los señores de la colección permanente
miran asombrados de reojo la deformidad
de sus efímeros compañeros de la colección itinerante.

Porque este es el cáliz de mi sangre

Dibujo de Juanjo Caro (Córdoba, SP)

Sentir latidos en una zona del cuerpo tan alejada del corazón es síntoma evidente de actividad sospechosa. Y así terminaron. Se acariciaron como si realmente se amaran: con sutileza húmeda primero, con confianza salvaje después, hasta que descansaron con levedad entre el abismo de las sábanas púrpuras de su hábito de hombre piadoso. Se despidieron sin querer hacerlo con un cruce de miradas marrones en mitad de un bolero. Hoy erotismo, hoy primavera, hoy luna de Parasceve; mañana de nuevo la sacristía, mañana de nuevo será otro día.

Colgando del tiempo




Al volver en sí se dará cuenta de que la cadena de su reloj de bolsillo da para el perímetro de su cuello, pero es endeble para su peso.

Aprendizaje por observación





La enfermera, estremecida y contagiada de la fiebre del paciente, se enfrió al ver a su hijo en la puerta del dormitorio. Ese pestillo...

martes, 3 de abril de 2012

Descalzos por los anillos de Saturno




Y así fue. En ese momento de plenitud, la Luna se quedó dormida en los brazos de Júpiter, con la sonrisa de quien recuerda algo sublime, mientras pensaba: "Cósmico..."

martes, 27 de marzo de 2012

Focos


El pulso ya lo tenía regular, la respiración controlada, el paso firme y decidido. Solo la mano goteaba sangre y maquillaje.
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DRAMATIS PERSONAE

AGENTE 35 años, de carrera, rudo y elegante
PSICÓLOGO FORENSE 47 años, endeble, de aire geek
SOSPECHOSO 46 años, mediocre desapercibido

Cámara negra. Foco blanco sobre silla y mesa centradas en escena. Sombras duras. En la silla está sentado cómodamente el SOSPECHOSO. El AGENTE pasea a su alrededor en silencio. El SOSPECHOSO aprovecha para limpiarse las uñas.

AGENTE. ¿Fuma usted?

SOSPECHOSO. No.

AGENTE. ¿Es heterosexual?

SOSPECHOSO. Sí.

AGENTE. ¿Se traviste?

SOSPECHOSO. No.

AGENTE. Pero se maquilla...

SOSPECHOSO. Tampoco.

AGENTE. (Enseñándole unas fotos que se proyectan en la cámara negra y cubren todo el escenario) Y ¿por qué tenía todo esto en su casa? (Cientos de cajetillas de tabaco rubio y envases de maquillaje pulcramente ordenados).

SOSPECHOSO. Me gusta.

AGENTE. ¿Qué le gusta? ¿Verlo? ¿Tocarlo? ¿Consumirlo?

SOSPECHOSO. Olerlo.

AGENTE. ¿Olerlo?

SOSPECHOSO. Olerlo.

Sin muestra alguna de alteración, sigue descansando en su silla indiferente, mientras el AGENTE por un lateral llama, controlando la situación, ingenuamente.

AGENTE. Que pase el forense.

Entra el PSICÓLOGO FORENSE, apocado. Saluda al AGENTE y se acercan al SOSPECHOSO.

AGENTE. Dice que ni fuma ni se maquilla, que solo le gusta olerlo.

PSICÓLOGO FORENSE. ¿Olerlo? No veo relación con el caso. Déjeme con él a solas. Hablará con más libertad.

El AGENTE hace mutis.

SOSPECHOSO. (Antes de que el gesto de iniciar palabra pudiera darse en el PSICÓLOGO FORENSE) Amigo, es usted muy poquita cosa. No parece fuerte como para aguantar un interrogatorio conmigo. Yo soy un simple asesino, cansado de que intenten encontrar una justificación a lo que no la tiene. Siéntese (levantándose, cediéndole su silla de interrogado y pasándole el brazo por el hombro con ternura).

El PSICÓLOGO FORENSE se sienta en la silla del SOSPECHOSO casi temblando, emocionado.

SOSPECHOSO. ¿Fuma?

PSICÓLOGO FORENSE. No.

SOSPECHOSO. ¿Es heterosexual?

PSICÓLOGO FORENSE. Sí.

SOSPECHOSO. ¿Se maquilla?

PSICÓLOGO FORENSE. ¡No!

SOSPECHOSO. Y... ¿para qué querría todo eso si fuera un asesino en serie de actrices?

PSICÓLOGO FORENSE. (Silencio prolongado, intenso de miradas mutuas) Para olerlo.

SOSPECHOSO. ¿Lo ve? Era fácil. (Silencio breve. Se acerca, se sitúa detrás, mira al vacío recordando y posa sus manos sobrelos hombros del nuevo interrogado) Y ¿por qué le gusta olerlo?

PSICÓLOGO FORENSE. Porque mi primer recuerdo olfativo es el del tabaco rubio mezclado con el maquillaje en los camerinos del teatro de mi padre.

SOSPECHOSO. ¿Sí? ¿El mismo olor a camerino donde jugabas al escondite con tu hermano, donde visteis a tu padre estrangular a la primera bailarina?

PSICÓLOGO FORENSE. El mismo.

SOSPECHOSO. Cámbiame el sitio. Ya lo tienes. Haz con ello lo que consideres oportuno.

El PSICÓLOGO FORENSE se levanta y cambia el puesto a su hermano, que continúa con la misma actitud de serenidad casi feliz. El SOSPECHOSO se dirige al proscenio, mira a la oscuridad, y yendo hacia bambalinas...

PSICÓLOGO FORENSE. (Al público) ¡Inspector! (Que no volverá a parecer en escena) Imposible... No ha dicho nada importante. Si no tiene más pruebas que éstas, el informe forense no le ayudará. Está limpio. Es un tipo normal. Guarda tabaco y maquillaje como podría coleccionar cromos. Un tarado más como otros muchos.

En la cámara negra se proyectan fotos de las muertas que rematan con la de un titular de periódico antiguo:"La falta de pruebas cierra el caso del asesinato de la esposa del empresario del Teatro Calderón".



OSCURO

La divina teatrera

Estudiado simulacro… Era una buena Capuleto. Sufre la locura del amor como Ofelia. Como Desdémona se asfixia ante la mentira pero instiga por el placer de ver sangre en las manos de Macbeth. Vive como una condesa pero morirá descalza. No era Garbo la divina, la Divina es la Comedia. Yo también bajo la escalera como Norma Desmond, todos los días… hasta el final, hasta perder la dignidad en el metadrama. Puro teatro.

Dibujo de Juanjo Caro

sábado, 24 de marzo de 2012

Cortesanas





Eres como yo. Te regalaré mis corpiños y mis joyas. Esta corte necesita una renovación. Primera lección: no te enamores del Rey, nunca.



Las cortesanas metafísicas, V. Campanella

Malena es así




Nunca los escucha en su vida urbanita y moderna, pero esa facilidad para enredársele los pies entre sí tantas veces solo puede tener un origen.


Para mis lectores argentinos

jueves, 22 de marzo de 2012

La araucaria de Magasorhys


Y ese fue el motivo por el que quise desaparecer, pero no es importante. En realidad los motivos de los demás son insignificantes porque no hay ninguno tan grande como el motivo propio.

Mi madre me dejaba jugar con ellos cuando era niña y, cuando crecí, incluso me dejó usarlos en varias ocasiones. Sus pendientes de ámbar eran un microcosmos de hermosura que me hipnotizaba. Pasé vidas mirando esas piedras, no muy grandes, a veces al sol, a veces a la sombra, a veces en lo oscuro... Y cada vez tenían un sabor diferente: al sol a caramelo con limón, a la sombra con canela, en lo oscuro con clavo. Solo de mayor entendí que lo que me fascinaba era el instante de vida que llevaban dentro: esos dos seres, casi gemelos, petrificados, sin rastros de dolor, intactos en sus figuras, sin ningún barroquismo retorcido de sufrimiento.

Así que no lo pensé y, cuando tuve que elegir un modo de desaparecer, no encontré otro mejor. Anduve tiempo buscando un lugar apropiado y encontré el bosque de Magasorhys, que me gustó. Ahorré lo suficiente para viajar y establecerme. Paseé por el bosque muchas veces hasta que lo encontré. Y el resto fue fácil. Me hice con grandes cantidades de azúcar moreno, canela, miel y limón. Estos tres últimos ingredientes no eran necesarios, pero yo quería fundirme con esos colores, los de mis ojos y los de mi madre (y también los de alguna otra cara olvidable, que no conseguí olvidar). Como no era un lugar transitado, fui llevando artilugios de gran tamaño y acumulando leña junto al árbol. Y una noche tranquila, con una honda paz por dentro y por fuera, hice un caramelo a fuego lento como para alimentar a un regimiento. Cuando la olla de caramelo estuvo lista, me bañé en ella desnuda y, arropada por esa ola tibia, me pegué al tronco de la araucaria que elegí, como una gran gota de resina.

El resto ha sido cuestión de tiempo. A mí me gustaría terminar atomizada, adornando los cuellos de las ninfas (que existen, las veo por aquí cada día), pero el hombre, que todo lo muta, todo lo cambia de sitio y todo lo pudre con su cultura, puede que me encuentre con el tiempo y exhiba esta piedra preciosa ambarina de origen humanovegetal como un trofeo de la naturaleza.

De todas formas, si alguna vez me ven en un museo, sepan que no he sufrido y que estoy así por mi gusto, precisamente por eso, por dejar de sufrir.