Este blog nace a destiempo, con retraso, para recoger lo que comenzó siendo un juego y que va tomando inquietante cuerpo.
Hace unos meses, Una gata en NYC comenzó a escribir en Twitter relatos breves en 140 cc, como simple ejercicio y con profundo placer. Ahora recoge aquí esas historias escritas desde los tejados de NYC, no sé si pensando en algún momento en sobrepasar esos límites de los caracteres.
De lo que en esos tejados se escribió se deja aquí copia hasta el día de hoy, sin importar la fecha, desde noviembre de 2011.
A la séptima noche de paseos por los tejados, la gata reconoció que se había enamorado.
Así que bajó, buscó un semáforo, maulló a la luna menguante y se arrojó al asfalto. Mala suerte. El rojo era para los coches.
Acabo de llegar a esta isla. Hay alguien. Dice que todo es suyo porque nació aquí. Pero no encuentro la tumba de su madre.
Y de camino al callejón, algo dolorida, sólo hubo mucho humo, algo de jazz, dos lamentos, un disparo y la soledad del realismo sucio.
No sé cómo me has encontrado, pero, ya que estás aquí, puedes quedarte. No me despiertes cuando te vayas. Y tápate con los periódicos. Ay...
Fue oír la música de un te quiero en su boca y borrar todas las canciones de amor que había en su mp3. Hoy ha tenido que volver a cargarlas.
Convertir las cenizas en ave fénix
Pagó caro por el ticket. Tardó en decidirse ante catálogo tan extenso. Se tumbó. Conectó los cables. Soñó a la carta y ahorra ya de nuevo.
Sobran 135 caracteres para expresarlo: vacío. Con el resto haré una red para cuando caiga en él. La tristeza...
La foto de prensa junto al primer café lo mostraba. El magistrado miraba a la fiscal en su alegato y lo veía claro: había perdido el juicio.
Vivir de incógnito en Twitter y poder hacer lo que tus amigos de Facebook no esperan de ti es muy gratificante: la vida montada en paralelo.
La noche es para amar, escribir y soñar, por ese orden. Y si a estas horas escribo... No pude amarte hoy, pero podré soñarte luego. Duerme.
Con la cara sucia, sonriente, mira desde su puerta satisfecho cómo arde la casa del que le roba los bocadillos cada día en el recreo.
No abrió su último regalo hasta dos años después, el día de su funeral. Al ver la dedicatoria "Te odio" se alegró dos veces por la pérdida.
En una lágrima se refleja mi cara intentando consolarte en vano. ¿Qué ves tú en las mías? Sí, eres tú, aunque te veas turbia.
No era verdad. Sí iba a volver a hacerlo y lo hizo. Pero ahora ya no podrá más. La mató y se quedó sin muñeca rota.
No era verdad. Sí iba a volver a hacerlo y lo hizo por última vez. La muñeca rota denunció al madelman presidiario.
Lady Macbeth procedió a suicidarse. Mientras, su marido se besaba con una de las brujas en el camerino, aprovechando el tiempo.
Dilapidaba la fortuna de la destilería de aguardiente en prostíbulos, y no sabía que su viuda los regentaría para alimentar a sus hijos.
La niña ha nacido sin piel y la están envolviendo en seda para que al menos se sienta mariposa en los escasos días que durará su vida.
La madre mira con desprecio a su esposo, culpable de la desgracia de su primera hija legítima y se jura en silencio que lo dejará morir.
Enlutada, pero hermosa, fuerte y libre, fue a recuperar lo que era suyo. Y así ganó el respeto de sus hijos, de su entorno y de sí misma.
Al forense le pareció extraño que el cadáver del preso fugado llevara tatuado El Grito de Munch en vez de amor de madre.
"Algunos hombres te hacen sentir contenedor: te abren, te sueltan dentro su basura y se van". Apuró el ron y se repintó los arrugados labios.
Huyendo de la lluvia por la playa entro en el mar y me siento seca y cálida. Alfonsina, no me llames, no quiero ir todavía.
Doña Inés maldijo su destino en el último segundo y, viendo a su padre venir desde la luz blanca recibiéndola, pensó: "Quién fuera Carmen".
Orgullosa por la pasarela, cautiva y desarmada, escupió a la cara de su marido, el almirante, por haber matado a su pirata.
Con las de caballerías se ven gigantes por molinos, con las de realismo mágico fantasmas y aparecidos. ¿Qué debo leer para verte a ti?
Habitación de un motel. Un revólver viejo y una biblia en la mesita de noche. "Thelma y Louise" en el televisor y una adolescente abandonada
-¿Me quieres? -No, ¿y tú? -Tampoco. -Entonces, suspendemos las bodas de oro, ¿no? -No sé por qué. ¿Es que por todo tenemos que discutir?
Diciembre es al año lo que las 23.00 al día: el mes-noche, el mes de balances, ciudades en exceso iluminadas y gente corriendo con bolsas.
Sólo por amor salió a comprar y olvidó abierto el gas de la estufa que calentaba a su novio enfermo, como él, algo menos. Se verán pronto.
Levantó el teléfono, marcó al azar y dijo: "Hasta mañana". Y así encontró a quién desearle buenas noches el resto de su vida. Hasta mañana.
Sigo a un microcuentista que sigue a 0, pero que es seguido por casi 69.400. A eso lo llamo yo liderazgo (y quizás también autosuficiencia).
El mejor microrrelato del día: "Un juzgado de Huelva se ha declarado incompetente para juzgar al rey Baltasar
Como el hilo seguía tenso, Ariadna estaba tranquila. Teseo apareció, pero colgado de las fauces del Minotauro, ahora libre.
Se quitó, perplejo, de la cabeza las judías que le habían caído y siguió. En la 6ª planta Eva lanzó un plato pero Adán lo esquivó a tiempo.
Se viste con medias negras y liguero por fuera, camisón blanco de seda por dentro, dispuesta a dar amor a quien sólo quiere sexo y lo asume.
Hacía treinta años que no le decía a mi madre que la quería. Deduzco, pues, que son los mismos que me quedan a mí para volverlo a oír.
Como una novia nerviosa, no quiere llegar tarde. Enjuta y arrugada, se pone elegante. Coge las flores y espera el 13, el bus del cementerio.
En 0.1 se ríe, disfruta, lo piensa, se asusta, descarta, duda, descarta y vuelve a reír. Se siente feliz en la nada. Hoy tomó la medicación.
Leían el mismo libro. Cruzaron miradas y se sonrieron por la ventanilla del metro. Partieron en direcciones contrarias. Próxima estación...
Ayer tenía tres citas y decidió elegir la que le hacía sentirse en vida, aunque luego se sintiera morir a chorros, como lluvia en el asfalto
Cuando la habitación oscura estalla, el vientre de Salomé revienta de estrellas fugaces rojas de trayectoria firme, suaves, dulces, morenas.
Soplo vientos de otoño para mover la niebla que no me deja hoy verte salir de casa, con tus libros, como todos los días
Esperando en la puerta del bar, vio en el suelo un papel escrito: "Sígueme". El viento lo alejó pero lo trajo de nuevo: "Que vengas, idiota"
El novio adolescente quiso comprar una flor. Hacían un mes. Sólo tenía 1 €. La florista del cementerio se la regaló: por fin una flor olida.
El día que murió S, un rayo partió el árbol y separó en dos el corazón grabado en su corteza 40 años atrás. Quedo la V, sin S, de soledad.
Un aroma a limón lo conduce hipnotizado hacia los baños de la sultana. El olfato será su vista cuando le arranquen los ojos por lo que verá.
En pleno amargo llanto, junto al río, de aquel galán arruinado del XIX, irrumpió el director y mandó cortar la toma de tan mal actor
Saltó la banca en la timba de póker, una vez más, ante la desconfianza de todos. Y se fue contento a abrir su negocio de tarotista en crisis
A -¿Cómo llamaremos al bebé? B-¿Qué bebé? A- El que tendremos. ¿Me das tu teléfono y lo vamos hablando mientras nos conocemos?
Pero esta vez se queda bloqueado en su cobardía al apretar el gatillo y rompe a llorar. Y sería normal, si no fuera un soldado en Vietman.
Todo empezó por casualidad, por un paraguas roto, y terminará por causalidad, al rompérselo en la cabeza. De momento lo comparten paseando.
Se está afeitando para ir a su cena de jubilación y ve que las huellas del tiempo sólo resbalan y se esfuman en los relojes de arena.
El caballero mató al dragón pero la princesa ya llevaba un dragoncito dentro y simuló un suspiro de alivio agradecido reprimiendo la sonrisa
Para ella era un marrón, como sus ojos, como su piel de azúcar tostada. Pero se abandonó en el chocolate que dejó en su boca tras el postre.
Desnudas en un claro de bosque, 22 ninfas clandestinas juegan al fútbol con la luna llena. El resto del mundo ve un partido en el televisor.
Lo mira mientras desayuna en la cama y sabe que no aprobaría lo que hace mientras duerme pero las medicinas son caras y un padre es un padre
Mueren de hambre 250 policías en una convención por miedo a salir de allí. Se esperan refuerzos para abrir el caso, pero nadie quiere entrar
Un saxo rasga el silencio negro de la calle. Cuatro zapatos llegan a la farola. Una bofetada y los tacones rojos se van solos y apresurados.
Santa reparte caramelos en la puerta de Macy's y pide a los Reyes Magos un trabajo mejor para 2012, ya en su tierra y con nueva identidad.
Adora la lluvia con sol porque le dijo que la esperaría en el Arcoiris, allí donde nacen las mariposas. Ignoraba que era un bar y no acudió.
El desierto se ilumina fugaz pero intensamente esta noche. La estrella de Oriente lleva prisa, llega tarde y María necesita luz.
Mensaje cifrado: Si no me encuentras ante el café tras el periódico en la mesa de mármol, búscame entre las biznagas. Voy.
Baltasar intentaba tragar su carta a Santa sin que lo viera el intransigente Melchor. Pero es que necesitaba un cofre nuevo para la mirra.
El mundo terminó para él en 1943, mucho antes que para los otros, en un vagón camino de Auschwitz, hecho que algunos niegan que sucediera.
El verdugo no sabe por qué su mujer le pone los jueves sesos rebozados. El jueves es su día de trabajo y está muy cansado para preguntar.
Las hadas amanecían tiradas en el suelo de la juguetería. Les han puesto delante tigres de peluche. Las brujas de trapo aún no lo saben
Al mirar bajo la cama -manía tonta- antes de dormir, seguro del vacío, un escalofrío por la columna le congeló las cuerdas y ni gritar pudo.
En la foto de la exposición una mujer pasea con su largo collar de perlas y el pelo a lo garçon. Un siglo después nadie sabe a dónde iba...
Si intuyera lo que le espera a la vuelta de esa esquina, correría. Volverá, pero en silla de ruedas, y su marca en la pared aún estará allí.
Todos llegarán tarde al almuerzo de Navidad porque la noche está siendo buena, muy buena. Paz y armonía, el mejor alimento para una cena.
La maestra lo puso cara a la pared, delante del mural del pesebre. Consiguió entrar y ni se movió en las 2 horas que estuvo dentro con Ellos
Y puede que, atravesando el Estrecho, alguna madre emigrante dé a luz a un niño en una patera que huye, dejándose guiar por alguna estrella.
- A: Tú primero. B: No, primero tú. A: Yo no soy tu hijo. B: Lo sabía. Yo tampoco soy el Espíritu Santo- Y aún así siguió llamándole hijo.
Nadie notó en Coventry que Lady Godiva tardó media hora más en su recorrido. Lo que escondía bajo su largo cabello solo su caballo lo supo.
Una sombra morena desnuda, de largas trenzas y aroma a chocolate, pasó y el ave del paraíso escapó, distraído el soldado, salvando la vida.
Daban las doce. Cenicienta prefirió quedarse a tomar las uvas. Su hada, a miles de kilómetros ya en pleno cotillón, no notó la desobediencia
Un ron con cola, hielo y limón en copa de balón ante la pantalla, dejó de llamarse cubata y volvió a ser durante unas horas un Cuba Libre.
Aquel 6 de enero las puertas amanecieron con paquetes rojos con cintas de colores. El extraño vecino del 4 no había dormido en toda la noche
"Queridos RR Magos, he sido buena y quiero un multipack 4S: salud, sueños, sonrisas. La última s- es de sorpresa". Y así fue: no aparecieron
El almacén de objetos perdidos de la estación de París se iluminó cuando el vigilante quiso ver si de verdad había oro dentro de esa maleta.
Cerca de mí te quiero cada noche, que hasta el aire, asfixiado entre tu cuerpo y el mío, busque camino de paso en algún lugar.
Mi ejército armado de mantas rotas y cacerolas oxidadas les va a demostrar esta noche que en los bajos del puente no hay hueco para yonquis.
Entretenidos en jugar al amigo invisible, a los Reyes Magos se les echa el tiempo encima y les va a pillar el toro. Quise decir el camello.
Delante del escaparate esquivó ágil su propio reflejo y el puntero de la mira telescópica. Cayó al suelo del probador la ya no futura novia.
Casi octogenario, recogió el anillo de su desconocida abuela, de manos de aquel buzo. Las sirenas novicias entraban al mar sin nada material
La felicidad tiene textura de piel: tierna como la mano de mi madre, luminosa como el rostro de mi hija, dulce como el cuello de mi amante.
Se quedó inmóvil con los 2 euros en la mano sudorosa dentro del abrigo. ¿Por qué no estaba hoy el chico triste de la guitarra de la línea 1?
Diez años después, en esta fría tarde de fotos y chocolate a la taza, recuerdan entre risas el día que entró a robar y lo adoptó como nieto
Se sentía afortunada. A los 6 años todavía es pronto para saber que el sitio donde comen a diario desde hace un mes no es un restaurante.
Los #Cuentosjipis se escriben sobre la hierba, son bélicos e inconclusos: sus autores, con margaritas en el pelo, prefieren hacer el amor.
Doña Pilar, viuda de general franquista, tuvo dos grandes pasiones: la blanca, su collar de perlas; la negra, Nelson, el chófer del general.
Venía del campo con el delantal cargado de naranjas, que rodaron saltarinas al ver vivo a su hermano por el sendero, de vuelta de la guerra.
Ordenar el armario cada 3 meses era tarea tediosa hasta hoy. Se cayó el falso techo y con él un diario decimonónico delicado y polvoriento.
Mientras le lamía los pies sucios en el parque, su instinto peludo le decía que hoy tampoco habría sobras de ricos para comer.
Pero esta vez, a la vuelta de la última travesía en el buque mercante, algo en su mujer le recordó a "Los puentes de Madison".
Me gusta cuando a esta hora, cansada, puedo empezar a leer a los microcuentistas americanos, casi recién levantados: me preparan para soñar.
Y siete días con sus siete noches por el desierto convirtieron a la gata en una de las tigresas blancas con su propio dragón de jade.
La editorial quiso silenciar al poeta Zampatti con un viaje exótico. Y allí escribió el manifiesto de la revuelta de poetas.
Leo y digo "¿qué verano?" Siempre se me olvida que aunque estoy en el sur, estoy al norte... La relatividad.
Compró ocho ofertas online del día: divorcio express a 200 € y, aun soltera, católica y cincuentona, se sintió fugazmente muy Liz Taylor.
Ganarse la vida redactando discursos para políticos no será divertido cuando hoy envíe por error al ministro el del jefe de la oposición.
Y así descubrí cómo ahorrar trabajo y, lo que es mejor, cómo aliviar mi bipolaridad laboral.
Suspendido en el aire con las manos empolvadas, se soñaba trapecista mientras limpiaba los
cristales del piso 43, el apartamento del domador
El coche fúnebre avanza solo por el camino, sin flores, sin llantos. Sin un triste gusano que quiera alimentarse de él, muere como vivió.
No fue el detonante, pero robar el maletín equivocado no favorecerá la continuidad de su vida piadosa, por muy sacrificio que fuera.
Él cree que ya sabe lo que es sentirse en llamas. Cuando se queme a lo bonzo, solo tendrá unos segundos para pensar que estaba equivocado.
Se hacían ojitos en el recreo, más tarde pies bajo las mesas, luego manos en el cine... y ahora, olvidadizos, reproches en todas partes.
Hace un año buscaba sentido para vivir. Hoy, ante las velas, muchas, de su tarta sabe de la hermosura de la vida sin sentido: joie de vivre.
"Recuérdame cómo éramos hace 20 años, que se me está empezando a olvidar". Él le devolvió una sonrisa y ni se preguntó quién era esa vieja.
Cuánta lástima inspira a los visitantes verla llorar ante el cuadro "Ofelia entre las flores". Nadie piensa que solo es experiencia estética
Esos 5 minutos de retraso al cerrar provocaron el grito ahogado de la bibliotecaria y el eco de las pisadas culpables huyendo a oscuras.
El angelito blanco de su hombro derecho es pedante y aburrido, pero el rojo del izquierdo no puede vivir sin él. Toda la vida mediando...
El zapato de tacón pisó la colilla manchada de carmín y fue certero a la entrepierna. Altura y fuerza calculadas, fue rápido y muy doloroso.
En la misma biblioteca donde murió su antecesora, él verá cosas por las que no querrá morir, y guardará los secretos entre los anaqueles.
Parecía un caballero desayunando en un café de París una mañana tibia de sábado, pero acumulaba en él toda la prepotencia de Occidente.
Volver a verlo al cabo de los años como portada negra de periódico reafirmó que hizo bien cuando rechazó su dudosa amistad de 3x2 a su favor
El ladrón de microcuentos los guardaba en una cajita hasta que fueron tantos que se desbordó.
El país desaparece fluyendo hacia el mar. El palacio de hielo se derrite. Lo peor ha sucedido: la reina está sintiendo el calor del amor.
El placer de sentarse a coser estaba en clavar alfileres en el acerico de muñeca, relleno de pelo natural, el de su vecina, tan pálida ya.
Dice mi médico que no más vitaminas, que este estado carencial de ti no se cura más que contigo. No le creo, pero si te encapsulas lo vemos.
Al llegar a la caja acumulada 1499 de paracetamol asumió que la farmacéutica no era para él. Eso le provocó jaqueca y bajó a por analgésicos
Se agacha a recoger las palomitas que se le cayeron, pero tarda mucho. Sus vecinos de butaca, de reojo, se empiezan a interesar en ello.
Ha encontrado en los vuelos cortos lowcost la mejor terapia: contar a desconocidos su vida en 50 minutos dos veces al día, ida y vuelta.
"Y en esta sala 1 de primates alfa se sentirá muy a gusto, Sr. Ministro", explicó con eco vengador la arqueóloga al visitante y exmarido.
El primer día que recibió esa extraña llamada deseándole buenas noches no imaginó que al caer de cada tarde se impacientaría por ella.
Al coleccionista de pendientes antiguos se le agota la lista de señoras setentonas a las que conquistar. El traslado de ciudad es inminente.
Por cada poro de tu piel dormida te fui bebiendo esta mañana sin tú notarlo, como un cálido café que no necesita azúcar, a sorbos lentos...
No hubo testigos de las sombras elegantes que se besaron en los jardines bajo la segunda luna llena del año durante los fuegos artificiales.
Mañana soleada de domingo en bicicleta, de bocadillo sobre la hierba, de chaparrón inesperado, de refugio en las ruinas, de olvidarlo todo.