Te oiré desde lejos pero tu voz no me alcanzará. Parecerá que mis ojos volaran y que tu beso hubiera cerrado mi boca. Emergeré de cada cosa que esté llena de tu alma. Te gustará cuando calle porque estaré distante pero quejándome, como una mariposa en tu arrullo. Te oiré desde lejos aunque tu voz no me alcance. Nos callaremos juntos con el silencio nuestro, claro como estrellas y simple como velas en aceite. Te gusta cuando callo porque parezco lejana y dolorosa. Y una palabra alegre descubre que no es cierto, que solo el mar nos separa por un tiempo. Tiempo... Lo que me sobra es tiempo, de lo que me queda es tiempo. Tiempo de espera. Y te espero, callada y ausente.
jueves, 26 de julio de 2012
lunes, 23 de julio de 2012
Desheredados
No son locos, no son pobres, no son delincuentes, no son incomprendidos, no son extravagantes, no son drogadictos, no son actores... O no todos... o no pocos, o no casi, o no a veces, o no siempre... Son ellos, por la calle, desde fuera, sin referencias. Perdieron los horizontes, se perdieron en los horizontes. Y sin el límite entre el cielo y la tierra, no hay línea horizontal, no hay meta de llegada, pero tampoco hay límites. No esperan ya nada en vida. Están deconstruidos, se han deconstruido. Son los desheredados.
Otra nueva serie de breves sobre humanos con focalización externa, a veces no.
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| Rook Floro |
Por el balcón abierto a la noche
Hopper, claro...
Nueva serie de breves, inspirada en los sonidos que llegan hasta los dormitorios durante las noches de verano en el centro histórico de Sevilla. Son voces sin rostros, sin cuerpos, la mayoría de las veces, voces que conforman una imagen y una historia. Tan radiofónico... Si la pereza te impide levantarte a ponerle visión, la imaginación lo hace.
Jaryyy no es una mujer esquiva,
desdeñosa y malvada, que deja fuera a su amante, que la llama, a gritos, desde abajo. Por los balcones abiertos a la noche de verano pasa la voz ronca que a
diario grita enloquecida "Jaryyy". Da miedo. Jary nunca responde.
Ayer en la calle nocturna se cruza un perro veloz. Se oye el grito de
"Jaryyy". El temor y un hombre alto se acercan. Jary vuelve obediente.
Ani sí es una mujer perversa,
novia de yonqui, dominante, egoísta, deseosa de un cordón de oro para el cuello de su madre. Por los balcones abiertos a la noche perfumada entra la voz joven que le
dice a su novia: "No, Ani, no, que yo a tu madre la quiero. Pero no puede ser, Ani, no le puedo regalar nada por el cumpleaños,
Ani, que me juego la condicional... Pa'comer sí, pa'caprichos no, Ani".
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