martes, 21 de febrero de 2012

Martes de carnaval

Todos tenemos derecho a una muerte digna y voluntaria. Al menos eso dicen hoy los informativos. Takeshi también pensaba lo mismo. Era un apasionado de lo español, del sol, de la gente, del flamenco, de Antonio, aquel gaditano moreno, y del cine. Tacones lejanos... Samurai de día y Martirio de noche, su Marisa Paredes particular. Y así salió en aquella última función, con su mejor peineta, la de rascacielos neoyorkinos bien afilados, al escenario del Kabuki-Za. Cantó su mejor tema de desamor, Si te contara, y al saludar al público, se sacó despacio, a lo Nô, la peineta y se la hundió en el pecho haciendo honor a su nombre. Las candilejas del proscenio se salpicaron de rojo A la mañana siguiente nadie dio clase en la escuela Shotokan de artes marciales y todos acudieron vestidos de blanco.
Dibujo de Juanjo Caro

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