miércoles, 4 de abril de 2012

La relatividad

El enano de Velázquez. El de Dalí y el de Fco. Ortega

Los señores de la colección permanente
miran asombrados de reojo la deformidad
de sus efímeros compañeros de la colección itinerante.

2 comentarios:

  1. Da mucho de sí este párrafo; vivimos en la errada creencia de que los itinerantes siempre son los otros: gente que viene y que va de nuestra vida y con los que, a lo sumo, compartimos ciertos lugares comunes en las distintas liturgias de la vida pública (nacimiento, matrimonio; incluso, en el lado más extremo cárcel, o circunstancias similares), pero siempre son ellos los caducos; nosotros seguimos firmes en nuestra naturaleza perenne.
    Al final enfermamos y, poco después,la guiñamos y entonces, justo cuando se demuestra nuestra condición itinerante, ya no estamos porque, a ojos de otro permanente nos hemos ido también.
    ¿los cuadros morirán también?
    Te deseo una feliz semana santa amiga; aquí está lloviendo a chorro desbordado, espero que en tu tierra no.

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  2. Aquí también. Hoy un poco de tregua pero va a ser de hoy y mañana...

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