
Porque siendo el Día Internacional de la Mujer, algunas lo necesitan más que otras...
Dibujo de Juanjo Caro
De derecha a izquierda, de arriba a abajo.
F1. Parte de la cara de uno de mis hijos al despertarlo.
A8. Un tazón de desayuno.
G4. Un peine y una coleta.
B3. La puerta que se cierra.
E9. Parte de un ojo negro tras algo azul.
F5. Dátiles.
C3. Monedas.
D2. No sé lo que es.
J7. Empedrado de la calle.
A2. La cerradura de la puerta y mi mano.
Z0. Hundida...
Y no estoy jugando a los barquitos. De hecho nunca he visto el mar, y, aunque lo tuviera delante, no me cabría en ninguna de las casillas de la rejilla de mi burka.
Duro y demoledor, como una certera diana, en el centro de las emociones; la idea básica de esa mirada dividida en pequeños universos muy cerrados que, sin embargo, encierran comportamientos atávicos en el ser humano es excepcional.
ResponderEliminarNo sé, a veces presumo de tolerante con las ideas de los demás, pero esto jamás lo he entendido, amiga mía.
Lo peor de todo es que lo que no entiendo es como esas mujeres lo soportan, ni como sus hijos varones o hembras, no les arrancan de cuajo ese símbolo tan castrante
Vivimos en un mundo complicado en el que cada vez me gusta menos participar..