jueves, 8 de marzo de 2012

La libertad de Gilda


Y así, desenfundándose lentamente los guantes (de cocina), los arrojó al suelo. Y tan rápido se fue que no tuvo tiempo de darle la bofetada.

2 comentarios:

  1. Has deconstruido (le he robado el "palabro" a Adriá) una de las escenas más sugerentes de la historia del cine y lo mejor de todo es que te ha quedado genial.

    Está bien que Rita Hayworth se libnre por una vez de la bofetada del buenazo de Glendn Ford; lleva más de 60 años recibiendo estopa en la memoria emocional (y visual) de millones de personas. :)

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