lunes, 19 de marzo de 2012

Cainita





Casi cuatro años sin probar nada dulce hasta hoy. El sabor de la venganza contra su hermano, ya arruinado, se acaba de extinguir.

2 comentarios:

  1. Lo bueno de este minirrelato es que nos obliga a enfrentarnos con una aparente contradicción que toma forma de dilema:

    No se sabe si la dulzura le ha llegado de haber ejecutado una anhelada venganza o si esa sensación de paz le llega de la desaparición de ese mismo sentimiento de venganza.

    Me gusta como enredas con tan pocas palabras.

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  2. Hay muchos alimentos dulces que terminan con sabor amargo pero no conozco ninguno que sea amargo al principio y dulce después. La vengaza no es una excepción y es tan trabajosa además...
    Ya es oficialmente primavera, José. Así que comienza con tu nueva oportunidad.

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