sábado, 10 de marzo de 2012

El nido vacío


Aún me duele la espalda de llevarte en brazos. Aún me duelen los pezones de amamantare. Aún me duelen las espinillas de los golpes del tacataca... Y ahora ya me duele también el alma de verte andar sola sin necesitar de mis manos, de mis piernas y de mis pechos.

Dibujo de Juanjo Caro

2 comentarios:

  1. Yo estoy inmerso en esa fase del dolor del alma, sobre todo los sábados, cuando mi hijo se enfrenta, solo, a un mundo nocturno que yo conocí muy bien.

    Te prometo que, en días como el de hoy, no me importaría volverme a tropezar a cada tanto con el taka-taka. :)

    Un abrazo amiga mía.

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