Nunca sueño contigo, aunque siempre estás en mis sueños: tu foto en un cartel en una parada de bus, tu voz en una cuña de radio, tus zapatos negros en el contenedor de basura, la servilleta con la que me hiciste la pajarita de papel. Te paseas por mis noches, cuidándome un poco, cuidándome a veces.
Pero hoy... Hoy estaba tu nombre escrito en una señal de tráfico, una señal de dirección obligatoria. Y luego en otra de vía sin salida. Y aquí sigo, obediente, sin salir, esperando. Cuando quieras me despiertas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario