lunes, 27 de febrero de 2012

Hasta que estalle

Dibujo de Juanjo Caro

Cada vez que entras en mi despacho tiemblo, me vibran los filamentos, se me empaña el cristal de cobertura y giro un poco sobre mí misma para evitar la corriente. Llevo poco más de un año aquí, escondida en este flexo verde de diseño antiguo que casi nunca se enciende. Y ese poco más de un año me ha servido para ver morir a mis compañeras una a una, las antiguas y algunas de la nuevas, las normales y las de bajo consumo, las halógenas y las fluorescentes. Y me llegan rumores de las muertes en silencio de las del pasillo, las del ascensor, las del recibidor y otros despachos a tu paso… Y hoy… hoy he sentido que morirme ahora sería una grandísima faena pero no me hubiera importado. Hoy podría fundirme, reconociendo que, aun controlando la impaciencia, no dejo de repetir inconscientemente: “Mírame y fúndeme ahora… hasta que estalle”.

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